Voseo, tuteo y ustedeo

Esta cita de Norma Beatriz Carricaburo ([2003]. El voseo en la historia y en la lengua de hoy), refleja la variedad de las formas de tratamiento no solo en América sino dentro de unos mismos paises y la cantidad de factores que insiden en los distintos usos:

En España, el voseo resistió en algunas zonas aisladas. Por ejemplo, en Andalucía aún se empleaba en el siglo XIX, según surge de documentos literarios, por ejemplo, las novelas de Fernán Caballero. Se diferencia del voseo americano en que se registra para la confianza intermedia. Es decir, el tuteo es en dirección hacia abajo (hijos o criados) o igualitario, en la suma intimidad (entre hermanos o cónyuges), en tanto que el voseo se emplea para una distancia intermedia, en dirección de abajo hacia arriba (hijos a padres, por ejemplo), o en forma simétrica, cuando no existe suma confianza (por ejemplo, entre vecinos).
En América, el voseo ha persistido en gran parte de su territorio con distinta suerte. Se instala en la norma culta, en el Río de la Plata, pero es rural o subestándar en muchos países. En otros, como en Venezuela, se trata de una norma regional (es decir, que, en determinadas zonas, hay un orgullo localista por su empleo).

Hay muchos factores que contienden para su expansión o restricción más allá de los puramente academicistas. Por ejemplo, el factor político: los gobiernos nacionalistas o populistas contribuyen a la expansión del vos; factores ideológicos: la exacerbación latinoamericanista, que se nota especialmente en el reflorecimiento del voseo entre los jóvenes en el cono sur a partir de la década del 60; factores económicos: por ejemplo, el boom editorial español en los años 80, unido a una literatura que venía censurada y autocensurada en la Argentina, hacen que el voseo se reduzca o desaparezca en gran parte de la literatura actual; factores sociales: de prestigio o status; factores sexuales: el voseo está bien para los hombres, por ejemplo, en Guatemala, pero suena mal en labios femeninos; factores escriturarios: el voseo está limitado a la lengua oral, pero su uso no es correcto en la lengua escrita; otro factor: los medios masivos de comunicación, que hacen que unas zonas irradien sobre otras. Por ejemplo, en Montevideo, nos decían que, en los últimos años, los programas de Tinelli o de Pergolini, que se retransmiten allá, incorporaron, entre los jóvenes, el voseo pronominal, dado el prestigio contestatario que estos programas conllevan.

(…)

También en Venezuela, en especial en la zona andina, el “ustedeo” coexiste con el voseo. En Venezuela, el voseo es norma regional –es decir, que tiene prestigio dentro de la región– en el occidente, en el estado de Zulia. Allí los hablantes se enorgullecen de su empleo. Pero es subestándar en la zona andina. Allí se avergüenzan del uso, porque lo consideran incorrecto.

En Bolivia, hay dos zonas lingüísticamente diferentes: 1) La zona colla, al oeste y sur del país, y 2) La zona camba, al este y norte de Bolivia. En la zona colla, el tú alterna con el voseo pronominal, en tanto que la forma verbal es tuteante (salvo el imperativo que es tomá, comé y viví). En algunas zonas de Oruro, Potosí y Tarija, se emplea el voseo verbal diptongado o a la chilena. En la zona camba, se utiliza el usted para el sumo cariño y también el usted para el trato formal. Utilizan el vos para la confianza y como modo despectivo (es decir, en dirección de arriba hacia abajo), y consideran el tú propio de los collas. O sea, que otra vez el voseo aparece como norma regional.

Chile fue un país voseante hasta que llegó Bello y realizó una fuerte presión normativa en favor del tuteo. Sin embargo, el voseo siguió como norma rural y subestándar. Pasó algo similar a lo que ocurrió en el Uruguay, en el sentido de que se cambió al tuteo pronominal, pero no fue tan fácil de desarraigar el voseo verbal. En la década de 1970, ya algunos estudiosos advertían una extensión del voseo tanto en las capas sociales inferiores como en las medias y superiores. Este fenómeno habría comenzado a producirse a fines de los años 50 y principio de los años 60.

Algunos lo atribuyeron al menor peso de la gramática normativa, en tanto que otros consideran que forma parte de una expansión que se da en todo el cono sur, porque los habitantes han ido cobrando conciencia de su identidad latinoamericana, unida al debilitamiento de las barreras sociales y a la rebeldía de los jóvenes frente a las pautas de clase rígidas, impuestas por su clase, que los llevan a tomar como modelo a los estratos más desposeídos.

5 comentarios
  1. Claudia dijo:

    Veo que no se habla muy poco de Perú aunque en las diapositivas he visto que en Perú predomina el tuteo. Todas las personas que conozco o he conocido de Perú usan el “tu” para dirigirse a su interlocutor, pero mi duda es si hay alguna zona de Perú caracterizada por el voseo o el ustedeo. En los pueblos, por ejemplo, ¿no se usa alguna de estas dos formas?

  2. Hola, Claudia:
    Efectivamente, lo que dices de Perú es así, se usa el tú casi exclusivamente, aunque con las cuestiones de lengua nunca se pueden hacer afirmaciones categóricas, parece que existe voseo pronominal en alguna zona del norte y alguna forma de voseo en Arequipa al sur, (tal vez, tratándose de los extremos del país, se deba a influencia de países vecinos voseantes, como Chile o Colombia) pero en todos los casos se trata de manifestaciones minoritarias ya que Perú está en la lista de países tuteantes que, junto con México, perdió el voseo tempranamente por estar en contacto más estrecho con la metrópoli y seguir sus tendencias lingüísticas

  3. Buenos días: En Panamá se usa el voceo por algunas personas del interior o provincias, donde aún quedan vestigios de la influencia española. También en provincias se puede escuchar a los esposos tratarse de usted; situación que cambia en la ciudad o capital donde los esposos se tratan de tú; aunque los hijos de estos; en su mayoría tratan a sus padres de usted. En muy pocos hogares se aprecia a los hijos tutear a sus padres. Los profesores, por lo regular, tratan a sus alumnos de usted y, en la calle, las personas que no se conocen y por alguna razón entablan conversaciones, se tratan de usted, mucho más cuando percibimos que son extranjeros. El voceo es poco común, casi nulo en la ciudad capital.
    Me encantó el artículo.

  4. Hoa Rosalina, gracias por tu aportación desde Panamá y bienvenida a nuestro blog!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: