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Archivo de la etiqueta: Léxico

En relación a la elección de unas piezas léxicas u otras, es interesante esta cita que analiza las preferencias léxicas en ciertos ámbitos del habla popular o expresiva:

“Todos los procedimientos enumerados se muestran especialmente productivos en el registro popular –e incluso coloquial– y en torno a aspectos o circunstancias que, insertos en la vida cotidiana, suscitan más que otros reacciones positivas o negativas por parte de los hablantes. Así, por ejemplo, el léxico relativo a la embriaguez –aparte de disponer de voces generales de la lengua española– ha desarrollado en Venezuela un notable conjunto de designaciones de las que Colmenares del Valle (1989) ha dado cuenta en un minucioso estudio: palo, palito, palique, palitraque, palitroque son las designaciones de la „bebida que se ingiere‟, y apaleado, paleado, paloteado es el „individuo que ha bebido‟; para la cantidad ingerida, surgen voces –dentro de la misma base léxica– como palamenta, palazón, palamentazón, paliza; y para la „acción de beber‟, otras como apalearse, palearse, palotearse o paligrafía. Son numerosas, por otra parte, las designaciones con las que hace referencia al „borracho‟: rascado, jarto, ajumao, jumo, jincho, jalado, perro, empolvado, picho, tomado, bebelón, guarapero, jartón; la „borrachera‟ es nombrada mediante las voces perra, rasca, juma, jartera, pinta, jala y bombada; y la acción de „emborracharse‟ también dispone de un notable inventario de formas léxicas: rascarse, ajumarse, amarrarse una perra (o una pea), jartarse, jalarse, empolvarse o beberse.

Asimismo el léxico de la delincuencia –como ha señalado Nieto S. (1986:14- 15) a propósito de la jerga hondureña– se tiñe de nuevos términos en los que se recurre a evocaciones onomatopéyicas, préstamos léxicos, derivación y composición y, especialmente, a la metáfora. Y en los materiales que ha analizado se descubren ejemplos como los siguientes: agarrar onda „oír‟; altar „tienda‟ y altarero „el que roba en las tiendas‟; atalayar ‟mirar de largo‟; boca de lagarto „cartera‟; brincar „asaltar‟; cantor „cobarde‟; catear „mirar‟; cuero „cartera‟; jalado „preso‟; pasatiar „pasar‟; tabernáculo „cárcel‟; vender la plaza „dejar robar‟. El campo semántico correspondiente a „dinero‟ proporciona asimismo numerosos deslizamientos semánticos: alinear los dulces „dar dinero‟; cabeza de pollo „nudo en el pañuelo con monedas‟; cascajo „monedas‟; champaña „dinero falso‟; darle puerta a la luz „enseñar el dinero‟; en flor „(temer) dinero visible‟; harina „dinero‟; yuca „banco de ahorro‟; etc.

De carácter humorístico son –a juicio de Valencia (2010: 593)– las frecuentes asociaciones que, en el habla coloquial chilena, relacionan objetos o acciones humanas con la apariencia o el comportamiento de los animales; y, de hecho, en el estudio que sustenta esta afirmación, no son pocos los ejemplos de estas características que la citada investigadora aporta: garza „vaso de cristal que se utiliza para beber cerveza; caimán „herramienta de metal que sirve para apretar, por ejemplo, las tuercas de gran magnitud‟; chanchito [„cerdo‟] „hucha‟; perro „pinza para sujetar la ropa tendida‟; potrillo „vaso de cristal para beber vino o chicha‟. Desde el criterio señalado se observan asimismo expresiones hechas en las que están presentes las asociaciones zoomórficas: así, cabeza de pollo „cabeza de chorlito‟; medio pollo „obrero que, principalmente en las tareas portuarias, se desempeña a las órdenes de otro, que tiene empleo estable y que le da parte de su salario, generalmente la mitad, a cambio de
recibir la otra mitad sin trabajar‟, andar con el gorila „estar borracho‟; echarse el pollo „marcharse de un lugar‟; hacerse la zorra renga „fingir‟; pillar sin perro „sorprender a alguien en una acción prohibida‟; etc.”

[Enguita, J.M., 2010]

La próxima semana empezaremos con el Tema IV. Luego de haber visto el nivel fónico y el morfológico, hemos llegado al nivel del léxico, tal vez, el más “visible” de la lengua española, del mosaico de variedades de la lengua española hablado en América. Las palabras se sienten como parte del patrimonio cultural de cada pueblo, no pasa lo mismo con los sonidos y las partículas porque, aunque también lo son, muchas veces no somos ni siquiera conscientes de ellos. Por eso este vídeo se titula Español muy nuestro y recoge la idea de variedad que se imprime en las palabras dialectalmente a través de las intuiciones de este hablante. En el otro extremo, el proyecto Varilex que vimos en clase (y otros similares), pretende hacer lo mismo de forma científica.

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